Mientras la intensa temporada seca ya obliga a aplicar racionamiento de agua en 13 municipios de Santander por la disminución de ríos y quebradas, la situación en el área metropolitana de Bucaramanga se mantiene bajo control.
El Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB) informó que se realiza un monitoreo constante a las fuentes hídricas y garantizó que por el momento no hay alerta ni necesidad de restricciones en el servicio.
El gerente de la entidad, Carlos Suárez, destacó que la ciudad cuenta con el respaldo del Embalse de Tona, una reserva con capacidad para suplir el suministro hasta por cuatro meses de manera autónoma en caso de que las fuentes principales se vean afectadas por una sequía prolongada.
Las autoridades hacen un llamado a toda la comunidad en el departamento para hacer un uso responsable y consciente del agua durante esta temporada seca.